Valor Agregado

El "Valor Agregado" de tu producto NO ES "LLAMAR LA ATENCIÓN"

Hola amigas lectoras y amigos lectores, primero que nada les damos la más agradable bienvenida y les aconsejamos leer esto lo más atentos posibles y para ellos les recomendamos traer alguna bebida de su agrado y ponerse en una posición confortable para leer. Una vez dicho esto, definamos lo que significa «valor agregado» respecto a tus productos y/o servicios. Lo primero es definir el «valor» de tus productos, y este se encuentra en donde tu producto cubre una necesidad, ese es su valor inicial. Una pluma que cubre la necesidad de escribir, una galleta que cubre la necesidad de hambre o la bebida que te recomendamos al inicio de este post, que cubre la necesidad de la sed, pero con el valor agregado que nos hace placentera la lectura. Para entender mejor el valor agregado, debemos entender primero el valor inicial, o valor natural de tus productos y o servicios. Para aspirar a tener valor agregado, primero debemos cubrir la excelente calidad del valor inicial o valor natural, sin esto primero, no podemos siquiera aspirar a tener lo segundo, es decir, si tu producto o servicio es de mala calidad, entonces no hay valor agregado que te funcione. Una vez que supongamos que tu producto y o servicio es de excelente calidad, entonces no debemos confundir en cantaletear o intentar llamar la atención presumiendo tu excelente calidad como un valor agregado. De ahí el título de este post. El Valor Agregado no consiste en LLAMAR LA ATENCIÓN, en otras palabras, no por gritar significa que el contenido de nuestras palabras es sabio. Cuando ya tenemos esta base completamente comprendida, entonces busquemos un valor agregado «real» de un producto. Ponemos entre comillas la palabra real, porque existen productos cuyo valor agregado es psicológico más que físico. La manera más fácil de darle valor agregado a tus productos y servicios es disminuyendo su precio al público, o al menos esa es una creencia que aún permea en infinidad de emprendedores y empresarios, incluso se los hemos escuchado a gurús del emprendedurismo. No vamos a ahondar en este post sobre ese tema específico de bajar precios para ganar valor, lo expondremos a detalle en otro post, sin embargo sí te decimos que disminuir precios puede empeorar de distintas maneras el estatus de tu producto o servicio, ya que la percepción psicológica puede dar a entender que es de menor calidad, al mismo tiempo que apretarte el bolsillo puede perjudicar a tu empresa. También existe el engaño de darle valor agregado a tu producto, desviando la atención hacia otro producto o servicio. Como cuando te dice algún gurú de los negocios: «Te vendo un chicle que te resuelve un problema». Dicho gurú no le está dando valor agregado al chicle por ser chicle, solo está usando al chicle de pretexto para dar una asesoría demasiado barata para ser asesoría y demasiado cara para ser chicle, según nuestro punto de vista publicitario en GARU studios, eso no es un valor agregado real. Entonces la pregunta es ¿Cuál es el valor agregado real? pues bien, para lograr ese valor agregado real debemos centrarnos en la innovación, y ahora sí definamos conceptos. Podemos decir que el valor agregado es la característica extra que un producto o servicio ofrece con el propósito de generar mayor valor comercial dentro de la percepción del consumidor. Y para ello destacamos «percepción» lo cual no implica que el valor agregado sea real. Por otro lado Innovación es un proceso que introduce novedades y que se refiere a modificar elementos ya existentes con el fin de mejorarlos. Una vez comprendido esto, lo que debes hacer con tu producto o servicio es lograr una comprensión total de lo que en sí mismo ofrece, analizar sus ventajas y debilidades frente a la competencia y del listado de conceptos que logres obtener con dicho análisis, elegir uno y aplicarle cambios que lo mejoren en lo que se refiere a la experiencia del cliente o público. ¿Y cómo hacemos dicho análisis? Puedes aplicar un análisis FODA, por sus siglas, Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Por otro lado, no significa que tengas que hacer un invento nunca visto, sino simplemente detectar correctamente un elemento que te puede colocar por encima de tu competencia. Te ponemos un ejemplo muy sencillo, hubo una reunión muy importante en una empresa dental para determinar cómo vender más pasta para cepillarse los dientes. En dicha reunión se analizaron a detalle varias estrategias de mercado, metodologías de persuasión, etc, sin embargo surgió una idea dentro de dicha reunión donde un empleado propuso… ¿por qué no hacemos la boca del tubo más ancha? luego de discutir por horas dicha propuesta tan «absurda» se optó por modificar los tubos de dicha pasta dental agrandando la boca, lo que provocaba que a la hora de cepillarse, los clientes oprimían el tubo y salía una cantidad mayor de pasta. Terminaron triplicando sus ventas. Las personas sin estar plenamente conscientes, consumían un 70% más rápido la pasta, sin embargo en una encuesta de satisfacción, esos mismos clientes se sentían complacidos de sentir que la pasta salía en mayor cantidad con mayor facilidad para tener un cepillado abundante. El tema de los refrescos que te prometen el mismo sabor pero «sin azúcar» es un valor agregado, una silla que no te provoca daños en órganos internos y espalda para personas que permanecen sentadas durante muchas horas al día, los productos empacados con materiales reciclados, los taxis que no parecen taxis sino choferes particulares en coches de lujo, y así podemos continuar con infinidades de ejemplos, y es aquí donde creemos que ya te terminaste tu deliciosa bebida y quedas encaminado en la inspiración para encontrar los valores agregados dentro de tus productos y/o servicios que puedan marcar la diferencia en tu empresa. Te deseamos el mayor de los éxitos y nos leemos en el siguiente post. ¿Qué producto o servicio ofreces? Déjalo en los comentarios y que los demás te opinen posibles valores agregados que pudieras implementar. Bay Bay.

Por Marco Gallegos